Medellín

La Ruta Buscadora llega a Antioquia para ayudar a familias que siguen buscando a sus seres queridos desaparecidos

La estrategia recorrerá 58 municipios de Antioquia, Chocó y Caldas. En Medellín estará durante siete días atendiendo a las familias que aún esperan respuestas

Miles de familias en Colombia siguen haciéndose la misma pregunta: ¿dónde está mi ser querido? Para acercar las respuestas a quienes han esperado durante años, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) puso en marcha la edición más grande de La Ruta Buscadora, una estrategia que recorrerá el país entre julio y noviembre de 2026.

En esta oportunidad, siete equipos móviles visitarán cerca de 400 municipios de 27 departamentos, donde recibirán solicitudes de búsqueda, tomarán muestras de ADN a madres, padres, hijos y hermanos de personas desaparecidas, además de brindar orientación gratuita a las familias.

La ruta para el noroccidente inició en Medellín, donde permanecerá durante siete días recorriendo las comunas Popular, Santa Cruz, Manrique, Aranjuez, Castilla, Doce de Octubre y Villa Hermosa, además de los corregimientos San Cristóbal, Altavista y San Antonio de Prado.

Posteriormente, continuará su recorrido por 58 municipios de Antioquia, Chocó y Caldas, con especial énfasis en corregimientos y veredas donde muchas familias aún no han podido acceder a este servicio.

En Antioquia, la estrategia llegará a municipios de las subregiones del Valle de Aburrá, Suroeste, Occidente, Urabá, Norte, Bajo Cauca y Nordeste.

Según la Unidad de Búsqueda, en Colombia hay más de 137.000 personas dadas por desaparecidas. Muchas de sus familias viven en zonas rurales donde el acceso a las instituciones sigue siendo limitado, por lo que la entidad decidió llevar la búsqueda hasta esos territorios.

Además de recibir nuevos casos, los equipos tomarán muestras genéticas que permiten comparar información con los bancos de perfiles de ADN y avanzar en la identificación de personas desaparecidas.

La importancia de esta estrategia quedó demostrada con el caso de Carlos Toloza Rojas, desaparecido en el año 2000 después de viajar de Bucaramanga a Medellín en busca de trabajo.

Su madre conoció La Ruta Buscadora en 2024, entregó su muestra de ADN y, tras el proceso de comparación genética, la Unidad logró identificar el cuerpo de su hijo. En junio de 2026, después de 24 años de espera, la familia pudo darle una despedida digna.

Historias como esta son las que impulsan el recorrido de La Ruta Buscadora, que busca acercar el Estado a las comunidades, aliviar el dolor de miles de familias y mantener viva la esperanza de encontrar a quienes aún permanecen desaparecidos.

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