(Opinión) Davi Arena: una oportunidad para que Sabaneta dé el siguiente paso
Por: José Daniel “Tocayo” Restrepo Montoya - Concejal de Sabaneta
Sabaneta nos ha enseñado que los grandes cambios no ocurren de un día para otro. Se construyen con visión, con trabajo y, sobre todo, poniendo siempre a las personas en el centro de las decisiones.
Por eso creo que la llegada del Davi Arena representa una oportunidad enorme para nuestro municipio, para el sur del Valle de Aburrá y para Antioquia.
Estamos hablando de una infraestructura que tendrá capacidad para recibir alrededor de 17.200 personas y que proyecta una agenda de eventos nacionales e internacionales. La inversión supera los $320.000 millones y sus promotores estiman una importante generación de empleo, turismo y actividad económica para toda el área metropolitana. (Caracol Radio)
Pero quiero decir algo con claridad: el Davi Arena no puede ser solamente un lugar al que la gente llega, disfruta un espectáculo y luego se va.
Tiene que convertirse en un motor de desarrollo para Sabaneta.
Tenemos que lograr que nuestros comerciantes, emprendedores, restaurantes, hoteles, transportadores, jóvenes y trabajadores sean parte de esta nueva dinámica. Que el visitante que llegue a un concierto también conozca nuestro municipio, consuma en nuestros establecimientos y encuentre en Sabaneta una ciudad para regresar.
Ese es el verdadero desarrollo: aquel que genera oportunidades y que se siente en la vida cotidiana de la gente.
Y precisamente por eso tenemos que hablar también de un tema que no podemos dejar para después: la movilidad.
Sabaneta ya tiene retos importantes en materia de tráfico. Todos los que vivimos, trabajamos o transitamos por nuestro municipio sabemos que en determinados momentos desplazarse puede convertirse en un verdadero desafío.
Ahora imaginemos lo que puede ocurrir cuando 15.000, 16.000 o más personas lleguen simultáneamente a un evento.
No podemos esperar a que llegue el primer concierto para preguntarnos cómo vamos a manejar la entrada y la salida de miles de asistentes.
La buena noticia es que todavía estamos a tiempo.
La Administración Municipal ya viene trabajando en mesas técnicas relacionadas con movilidad, infraestructura, seguridad y gestión del riesgo. Ese trabajo tiene que acelerarse y, sobre todo, traducirse en soluciones concretas. (Sabaneta)
Tenemos una ventaja que debemos aprovechar: el Metro.
El Davi Arena está ubicado aproximadamente a 500 metros de la estación Itagüí, y los promotores ya han manifestado que están trabajando para incentivar el uso del sistema masivo de transporte. (Vivir en El Poblado)
Tenemos que convertir esa cercanía en una verdadera estrategia de movilidad para los eventos.
Más transporte público.
Más información para los asistentes.
Rutas peatonales seguras.
Operativos de tránsito planificados con anticipación.
Manejo inteligente de taxis y vehículos particulares.
Y una coordinación permanente entre el municipio, el Área Metropolitana, el Metro, las autoridades de tránsito y los organizadores.
No podemos permitir que una noche de entretenimiento para miles de personas termine convirtiéndose en una noche de caos para los vecinos.
Tampoco podemos mirar el asunto únicamente desde el punto de vista de los carros. La movilidad también significa que un adulto mayor pueda caminar tranquilo, que una familia pueda llegar segura, que un comerciante pueda trabajar y que los habitantes de los sectores cercanos no vean bloqueados sus barrios cada vez que haya un evento.
El desarrollo exige equilibrio.
Yo celebro que Sabaneta sea escogida para recibir una infraestructura de esta magnitud. Celebro que lleguen inversiones, que se generen empleos y que nuestros jóvenes tengan cerca escenarios donde puedan encontrarse con la cultura, la música, el deporte y los grandes espectáculos.
Pero también creo que Sabaneta debe poner condiciones claras.
Queremos desarrollo, pero desarrollo organizado.
Queremos grandes eventos, pero también tranquilidad para nuestros barrios.
Queremos visitantes, pero también oportunidades para nuestra gente.
Queremos que Sabaneta sea protagonista del entretenimiento en Antioquia, pero sin sacrificar la calidad de vida de quienes aquí vivimos.
Este proyecto nos obliga a pensar en grande. Y pensar en grande no significa solamente construir una gran arena.
Significa preparar una gran ciudad para recibirla.
Sabaneta nos ha invitado durante años a ser grandes. Ahora tenemos la oportunidad de demostrar que podemos recibir el mundo sin dejar de cuidar nuestra casa.
Ese, para mí, es el verdadero reto del Davi Arena.
Y también puede ser una de las grandes oportunidades de nuestra historia reciente.
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