Opinión

(Opinión) Copacabana no necesita que le traigan talento. ¡Aquí sobra!

Por: Jorge Alzate, empresario y CEO de Nueva Era Producciones

Esta semana hay una conversación importante en el Norte del Valle de Aburrá: el empleo.

Este miércoles, más de 80 empresas llegarán a Expo Empleo Norte con cerca de 5.000 oportunidades laborales para habitantes de Copacabana, Bello, Girardota y Barbosa.

Y yo creo que detrás de esas cifras hay una pregunta que debemos hacernos:

¿De dónde sale todo ese talento?

Porque muchas veces hablamos de empleo como si fuera solamente una cifra. Cinco mil vacantes. Ochenta empresas. Miles de hojas de vida.

Pero detrás de cada empleo hay una historia.

Y detrás de muchas empresas también.

Hay empresarios que algún día comenzaron con un sueño pequeño. Con un local pequeño, con una máquina, con una receta, con una herramienta, con un computador o simplemente con la decisión de decir: “Voy a montar mi propio negocio”.

Eso es lo que significa emprender.

Y eso es lo que muchas veces se nos olvida cuando hablamos de economía.

Una empresa no comienza siendo grande.

Primero es una idea.

Después es un emprendimiento.

Luego llega el primer cliente.

Después el segundo.

Después aparece la necesidad de contratar a alguien.

Y ese pequeño negocio que comenzó con una persona termina convirtiéndose en una fuente de empleo para varias familias.

Así también se transforma un territorio.

Y esa confianza en el talento local también debe aplicarse a lo público. Copacabana tiene profesionales, técnicos, líderes y personas con experiencia y capacidad suficiente para asumir grandes responsabilidades en la administración municipal. No siempre tenemos que mirar hacia los municipios vecinos o traer talento de otros territorios. Hay que abrirles la puerta a los buenos hijos de nuestra tierra, a quienes conocen Copacabana, sus barrios, sus veredas y sus necesidades. Porque administrar con talento local también es una manera de creer en lo nuestro.

Tenemos que mirar a quienes ya están aquí y sueñan con ponerse al servicio del territorio.

A los que madrugan.

A los que abren su negocio mientras todavía está oscuro.

A los que arriesgaron sus ahorros.

A los que sostienen una nómina.

A los que llevan años construyendo una marca.

A los que todavía están empezando y necesitan una oportunidad para crecer.

Porque aquí hay talento.

Y mucho.

Lo hemos visto en nuestros barrios, en nuestras veredas, en nuestros restaurantes, en nuestros talleres, en nuestros comercios, en nuestras fincas y en cada emprendimiento que nace con ganas de salir adelante.

Por eso me gusta tanto esta conversación sobre empleo y sueños, sobre empresa, sobre lo público.
Copacabana no solamente necesita empleo. Copacabana también puede producir empleo.

Ese es el salto que tenemos que dar.

Pasar de pensar únicamente en cómo conseguir un puesto de trabajo a pensar también en cómo crear empresas capaces de generar muchos puestos de trabajo.

Y para eso necesitamos que emprender sea más fácil.

Que formalizarse no sea una pesadilla.

Que acceder a capacitación sea sencillo.

Que nuestros empresarios puedan conectarse con nuevos mercados.

Que nuestros jóvenes encuentren formación y oportunidades.

Que las grandes empresas que están en nuestro territorio también miren hacia nuestros pequeños proveedores y emprendedores.

Y que los copacabanenses entendamos que comprar local también es una manera de generar empleo.

Porque cuando usted le compra al emprendedor de su barrio, está ayudando a que ese negocio siga abierto.

Cuando recomienda un producto hecho en Copacabana, está ayudando a que esa empresa consiga otro cliente.

Y cuando una empresa crece, alguien más puede conseguir su primer empleo.

Así funciona la economía real.

No solamente desde los grandes escritorios.

También desde el pequeño negocio.

Desde la tienda.

Desde el restaurante.

Desde el taller.

Desde la finca.

Desde ese emprendimiento que todavía muchos no conocen, pero que mañana puede convertirse en una gran empresa.

Por eso yo quiero insistir en algo:

No subestimemos el talento de nuestra gente.

El talento hecho en Copacabana puede hacer grandes cosas.

Puede crear empresas.

Puede generar empleo.

Puede conquistar mercados.

Puede transformar familias.

Y puede transformar nuestro municipio.

La gran apuesta de Copacabana no debe ser solamente esperar oportunidades.

Debe ser crear oportunidades.

Porque aquí hay gente capaz de hacerlo.

Hay talento.

Hay trabajo.

Hay empresarios.

Hay jóvenes con ideas.

Hay emprendedores con sueños.

Y hay una generación que quiere demostrar que las grandes historias también pueden comenzar aquí en Copacabana, con una idea pequeña, con un primer cliente con un primer empleado.

Y con la misma berraquera que ha caracterizado siempre a nuestra gente.

Porque el talento hecho en Copacabana no tiene techo.

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