Alerta Medellín: mujeres embarazadas consumen alucinógenos, niños desde los 9 años incian tratamiento
Informe de Carisma advierte que también adultos mayores padecen adicciones
Un preocupante informe reveló la ESE Carisma en las instalaciones del Concejo de Medellín, la entidad aseguró que el consumo de drogas y alucinógenos en Medellín sigue golpeando a niños, mujeres embarazadas, prácticas deportivas y adultos mayores. Se trata de una problemática que avanza sin freno y que hoy amenaza la salud y el futuro de miles de familias.
Uno de los datos que más preocupa señala que niños desde los 9 años ya requieren internamiento por consumo de sustancias psicoactivas, una realidad que golpea directamente la infancia y que expone la fragilidad de los entornos familiares y sociales.
Los especialistas confirmaron que el consumo mantiene mayor prevalencia entre personas de 15 a 35 y hasta 40 años, justo en la edad más productiva de la población. Sin embargo, el fenómeno no se detiene allí: también aparecen casos en adolescentes y en adultos entre los 50 y 65 años.
Otro de los datos que lleva a prender las alarmas es que 200 mujeres en embarazo recibieron atención médica por consumo de sustancias alucinógenas durante el estudio adelantado por la entidad. Una situación que representa riesgo directo para la salud de los bebés en gestación y debería abrir el debate urgente sobre la protección de la maternidad y la prevención temprana.
Además, el estudio identificó 270 pacientes con enfermedades de transmisión sexual asociadas al consumo de drogas, lo que evidencia cómo esta problemática impacta múltiples dimensiones de la salud pública.
Si bien desde hace ya varios años se ha tenido conocimiento de los niños que desde los 9 años ingresan a programas de tratamiento por consumo, lo que más llama la atención es que esta realidad se mantiene latente impactando cada vez más el sano desarrollo de esta población que se ve afectada por su entorno y en muchos casos, se trata de los mismos alrededores de las instituciones educativas, donde son incitados e inciados en el consumo de diferentes tipos de sustancias.
Los expertos advirtieron que, además de las drogas psicoactivas, el uso excesivo del teléfono móvil y las redes sociales también genera conductas adictivas, lo que aumenta los factores de riesgo en menores, jóvenes y adultos mayores.
Otro sector que no se queda por fuera de las adicciones es el de las prácticas deportivas: directivas de la ESE Carisma aseguraron que en este entorno va en aumento el consumo de sustancias que terminan por generar adicicones y afectar la salud tanto física como mental de quienes práctican diferentes disciplinas y no miden las consecuencias. Dicho consumo puede desencadenar riesgos cardiovasculares, neurológicos y conductuales.
Datos del Observatorio Nacional de Drogas de Colombia confirmaron que Antioquia supera el promedio nacional en consumo de sustancias psicoactivas, ubicándose como una de las regiones con mayor problemática en el país, asímismo, advierte que Medellín supera a ciudades como Cali, Bogotá y Armenia en consumo de marihuana y cocaína.
Las cifras evidencian que el 8,2 % de la población de Medellín reportó consumo de drogas en el último año, porcentaje que supera el promedio nacional en 3,6 %. Además se registra un fenómeno creciente en adultos mayores: el abuso de medicamentos para la ansiedad y la automedicación, prácticas que derivan en adicciones peligrosas.
Además, los expertos alertaron sobre la aparición de nuevas drogas emergentes que ya circulan en Medellín y que presentan mayor toxicidad debido a mezclas con otras sustancias.
Durnate la presentación de esta realidad, tanto concejales como voceros de la ESE Carisma, aseguraron que en la actualidad se evidencia una reducción progresiva de espacios dedicados a la prevención y atención de adicciones, situación que limita la capacidad de respuesta institucional, y anunciaron trabajo conjunto para hacerle frente a esta problemática que sigue latente.
Los especialistas insistieron en la necesidad de implementar estrategias urgentes que protejan a la infancia, acompañen a mujeres embarazadas a los aultos mayores y fortalezcan programas preventivos en escenarios educativos y deportivos.
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